Fuga de agua en la piscina de tu villa en Mallorca: cómo detectarla y repararla a tiempo
Cómo saber si la piscina de tu villa en Mallorca pierde agua, la prueba del cubo, dónde suelen estar las fugas, cómo se localizan sin obras y qué cuesta orientativamente.
En Mallorca una piscina pierde agua de forma natural: con el sol, el viento y la baja humedad de julio y agosto, la evaporación puede rondar entre medio centímetro y un centímetro al día, algo más si la piscina está climatizada o expuesta a la tramontana. El problema empieza cuando el nivel baja más de eso de forma constante, cuando el llenado automático se activa cada día o cuando la factura del agua (o las visitas del camión cisterna en fincas sin red) se dispara. Otros síntomas típicos son grietas o baldosas que se despegan, zonas de césped o jardín siempre húmedas cerca del vaso o de las tuberías, burbujas de aire en las impulsiones y una necesidad anormal de productos químicos porque el agua nueva diluye el tratamiento continuamente.
Antes de llamar a un especialista conviene hacer la prueba del cubo, que distingue evaporación de fuga. Se coloca un cubo lleno de agua en el primer peldaño de la escalera, de forma que el nivel dentro del cubo coincida con el de la piscina, y se marcan ambos niveles. Tras 24 horas con la depuradora funcionando en su horario normal se comparan: si la piscina ha bajado claramente más que el cubo, hay fuga. Repetir la prueba con la bomba apagada ayuda a orientar el origen: si con la depuradora parada la pérdida disminuye, lo más probable es que esté en las tuberías de impulsión o en el cuarto técnico; si se mantiene igual, apunta al propio vaso, los skimmers, los focos o las boquillas.
En las villas de la isla las fugas se concentran casi siempre en los mismos puntos: juntas de skimmers y focos, pasamuros de las boquillas, uniones de tuberías enterradas que se mueven con el terreno arcilloso y las raíces de pinos y palmeras, y fisuras en vasos de hormigón antiguos o con gresite deteriorado. Hoy existen técnicas de detección no destructiva que evitan levantar la terraza a ciegas: tinte de contraste junto a las piezas sospechosas, pruebas de presión por tramos de tubería, geófono acústico, cámara endoscópica y, en casos complejos, gas trazador. Un buen servicio entrega un informe con la ubicación exacta y la propuesta de reparación, que suele ir desde un simple sellado o cambio de junta hasta la sustitución de un tramo de tubería o, en el peor caso, la reimpermeabilización del vaso.
En cuanto al coste, una detección profesional en Mallorca suele moverse en una horquilla de unos pocos cientos de euros según el tamaño de la piscina y las técnicas necesarias, mientras que la reparación varía mucho: desde importes modestos para juntas y piezas hasta varios miles si hay que abrir terraza o rehacer el revestimiento. Lo más caro casi siempre es esperar, porque el agua que se escapa lava el terreno bajo la playa de la piscina y puede provocar hundimientos y humedades en sótanos o cuartos técnicos. Si no vives en la isla todo el año, la mejor prevención es un mantenimiento de piscina con control semanal del nivel, del consumo de agua y del estado del equipo: así una fuga se detecta en días, no al final de la temporada. En Mallorca VillaCare te ponemos en contacto con técnicos de piscinas de confianza para diagnóstico, reparación y mantenimiento continuo.
Cuéntanos qué necesitas y recibe tu presupuesto en 24 horas.
Solicitar presupuesto gratis